Mi hijo está enfermo: qué permisos laborales puedo pedir en 2026
Si tu hijo se pone enfermo, el permiso laboral depende de lo que haya ocurrido. Una urgencia familiar que hace imprescindible tu presencia inmediata puede encajar en el artículo 37.9 del Estatuto de los Trabajadores, con horas retribuidas equivalentes a cuatro días al año. Si hay enfermedad o accidente graves, hospitalización o una operación sin ingreso que requiere reposo domiciliario, existe el permiso de cinco días del artículo 37.3.b. Un catarro no da automáticamente derecho a cinco días.
Guía revisada el 11 de octubre de 2026 para personas trabajadoras por cuenta ajena en España sujetas al Estatuto de los Trabajadores. El personal funcionario tiene su propia normativa; el trabajo autónomo no genera estos permisos frente a una empresa. Revisa también tu convenio colectivo.
| Situación | Vía que conviene comprobar | Qué no debes dar por hecho |
|---|---|---|
| El colegio llama porque tu hijo ha enfermado y necesita que acudas inmediatamente | Ausencia por fuerza mayor familiar, artículo 37.9, si concurren sus requisitos | Que cualquier llamada permita ausentarse varios días completos |
| Enfermedad o accidente graves, ingreso hospitalario u operación sin ingreso con reposo domiciliario | Permiso retribuido de cinco días, artículo 37.3.b | Que una consulta en urgencias equivalga por sí sola a hospitalización |
| Revisión pediátrica o cita programada | Permiso de acompañamiento del convenio o una solución de horario acordada | Que toda cita programada sea fuerza mayor familiar |
| La enfermedad común continúa en casa después de resolver la urgencia | Convenio, acuerdos de flexibilidad y medidas de conciliación que correspondan | Que el permiso urgente cubra automáticamente toda la recuperación |
La tabla orienta por la causa de la ausencia. El justificante, la necesidad real de atención y las reglas aplicables a tu relación laboral concretan el caso.
El artículo 37.9 del Estatuto de los Trabajadores contempla ausencias por motivos familiares urgentes relacionados con enfermedad o accidente cuando tu presencia inmediata resulta indispensable. No exige que la enfermedad sea grave, a diferencia de uno de los supuestos del permiso de cinco días.
Por ejemplo, si la escuela infantil te pide que recojas a tu hijo porque ha enfermado y necesita atención inmediata, debes explicar esa circunstancia concreta al avisar a la empresa. El nombre de la enfermedad, por sí solo, no resuelve si existe fuerza mayor: importa la urgencia y por qué tienes que acudir.
La retribución legal se expresa en horas de ausencia equivalentes a cuatro días al año. No son cuatro días por cada enfermedad ni una bolsa de libre disposición. Tampoco conviene convertirla siempre en 32 horas: hay jornadas y calendarios distintos. Pide que el registro refleje las horas efectivamente utilizadas y el saldo que se aplica a tu jornada.
La ley reconoce el derecho a la retribución dentro de ese límite y remite al convenio o al acuerdo con la representación de las personas trabajadoras para su aplicación. La falta de una cláusula específica en tu convenio no convierte, por sí sola, esas horas en no retribuidas.
Una urgencia no permite avisar con días de antelación. Comunícala en cuanto puedas, por el canal habitual de la empresa, y deja constancia escrita de la hora, el motivo y la duración prevista. Si cambia la situación, actualiza el aviso. Conserva la acreditación que puedas obtener; no inventes un documento que el centro no emita.
El permiso retribuido del artículo 37.3.b cubre cuatro causas: accidente grave, enfermedad grave, hospitalización e intervención quirúrgica sin hospitalización que precise reposo domiciliario. Un hijo está dentro del parentesco protegido.
No hace falta transformar todas esas causas en una sola: una hospitalización es un supuesto propio. A la inversa, acudir a urgencias, pasar una consulta o recibir la recomendación de quedarse en casa por un catarro no demuestra automáticamente que exista uno de los hechos causantes de este permiso.
Avisa a la empresa y acredita el supuesto que corresponda. Si la intervención está programada, comunícala con la antelación que permita la situación; si el ingreso es imprevisto, informa cuanto antes. Cuando haya dudas sobre la gravedad o sobre qué documento acredita la causa, pide aclaración al centro sanitario y a recursos humanos sin atribuir tú una calificación clínica.
El criterio judicial recogido en la Revista de Jurisprudencia Laboral del BOE distingue los días laborables de los naturales: se trata de ausentarse cuando corresponde trabajar. El calendario personal importa, también si trabajas por turnos o durante el fin de semana.
El alta del hospital no supone necesariamente que haya terminado la necesidad que justifica el permiso. Si se prescribe reposo domiciliario después del ingreso, conserva su acreditación. Tampoco conviertas los días restantes en días libres desvinculados de la causa: ante un alta o un cambio en los cuidados, confirma la situación y el periodo de disfrute por escrito.
Estos cinco días no son la bolsa anual de cuatro días del artículo 37.9. Son permisos diferentes. No sumes automáticamente cuatro más cinco para cualquier episodio ni imputes las mismas horas a ambos; si una urgencia desemboca en hospitalización, comunica el cambio de causa y pide que quede bien registrado.
El documento debe servir para acreditar el motivo laboral: asistencia, ingreso, intervención o reposo, según el permiso. Guarda también el aviso a la empresa, la respuesta y las fechas u horas de ausencia. El parentesco puede requerir acreditación si no consta ya.
La Agencia Española de Protección de Datos explica qué información sanitaria puede contener un justificante laboral. En hospitalización o intervención, el justificante debe limitarse a acreditar esa circunstancia sin más detalle clínico. No envíes por rutina la historia médica completa de tu hijo. Si hace falta acreditar otro requisito, solicita un documento específico con la información necesaria.
Un mensaje del colegio puede ayudar a documentar una llamada urgente, pero no sustituye automáticamente la acreditación sanitaria de una hospitalización. Reúne documentos coherentes con el permiso que comunicas, sin pedir al profesional que certifique hechos distintos de los que conoce.
Los artículos anteriores no crean un permiso retribuido universal para acompañar a cualquier revisión pediátrica. Mira primero tu convenio: puede prever acompañamiento de menores, horas para consultas, licencias o mejoras sobre los mínimos legales. Comprueba requisitos, límites y procedimiento en el texto que realmente te corresponde, no en el de otra empresa.
Si, después de atender la urgencia, el niño sigue en casa y no concurre otra causa de permiso, plantea una solución concreta: flexibilidad, cambio de turno o una medida de conciliación aplicable. Si acordáis vacaciones o una licencia, deja claras las fechas y si hay efectos sobre el salario. El teletrabajo tampoco nace automáticamente porque el niño enferme, ni garantiza que puedas trabajar y atenderle a la vez.
Para necesidades sostenidas, la reducción de jornada por cuidado de hijo y la excedencia por cuidado de hijo tienen requisitos y consecuencias diferentes. Conviene estudiarlas como medidas propias, sin confundirlas con la ausencia urgente de hoy.
Si hay desacuerdo, pide la razón por escrito y consulta pronto con la representación de las personas trabajadoras o asesoramiento laboral, aportando el convenio y la documentación. No dejes la discusión solo en una conversación de pasillo.
La fiebre por sí sola no acredita el supuesto de cinco días. Una necesidad urgente de presencia inmediata puede encajar en fuerza mayor familiar; enfermedad grave, hospitalización u operación con reposo se revisan por la otra vía.
Las horas que cumplen el artículo 37.9 y están dentro del límite retribuido no deben tratarse como una deuda de horas por el mero hecho de haber ejercido el permiso. Comprueba que se registran como tal y revisa las mejoras de tu convenio.
La incapacidad temporal de la Seguridad Social se refiere a la persona trabajadora que está temporalmente impedida para trabajar y recibe asistencia sanitaria. La enfermedad del hijo no genera por sí sola una baja médica para el progenitor; los permisos de cuidado son vías distintas.
No presupongas que nuevas horas serán retribuidas por esa misma bolsa legal. Revisa mejoras del convenio y la solución que proceda para la nueva situación. Si existe hospitalización u otra causa del artículo 37.3.b, debe examinarse de forma independiente.
Esta guía explica legislación laboral española. Los permisos portugueses tienen una regulación propia y no se pueden obtener trasladando estas cifras a otro país.
Revisión: 11 de octubre de 2026. Las mejoras del convenio y las circunstancias acreditadas de cada ausencia deben comprobarse en cada caso.