Otitis y piscina en bebés: agua en los oídos, señales y cuándo consultar

Otitis y piscina en bebés: agua en los oídos, señales y cuándo consultar

Que entre agua en el oído del bebé en la piscina no significa que vaya a tener una otitis. El problema aparece cuando la humedad permanece en el conducto auditivo externo y altera su barrera natural, algo que puede favorecer la llamada otitis del nadador u otitis externa.

La otitis externa afecta al conducto que va desde la entrada del oído hasta el tímpano. No es lo mismo que la otitis media, frecuente en bebés y niños pequeños, que se produce detrás del tímpano y suele estar relacionada con infecciones respiratorias. El dolor, la fiebre o la secreción necesitan valoración sanitaria: desde casa no se puede distinguir con seguridad qué parte del oído está afectada.

Qué hacer si le ha entrado agua en el oído

Después del baño:

  1. Inclina suavemente su cabeza hacia cada lado para facilitar que el agua salga por gravedad.
  2. Seca la oreja y la entrada del oído con una toalla, sin introducir ninguna punta en el conducto.
  3. Deja que el oído termine de secarse al aire.
  4. Si sigue molesto, parece oír peor, llora al tocar la oreja o aparece secreción, consulta con pediatría.

No hace falta perseguir cada gota. El oído suele expulsar el agua por sí solo y el cerumen forma parte de su protección.

Cómo reconocer una posible otitis externa

Los síntomas más característicos aparecen en el oído externo. En bebés pueden ser menos claros, por lo que la exploración con otoscopio es importante.

SeñalQué puede observar la familiaQué hacer
Dolor al tocar la orejaLlora o se aparta al mover el pabellón o presionar suavemente delante del conductoPide valoración pediátrica
Picor o sensación de oído tapadoSe toca el oído, está irritable o parece responder peor a los sonidosVigila la evolución y consulta si persiste
Enrojecimiento o hinchazónLa entrada del oído o la oreja se ven inflamadasConsulta
Líquido o pusHay secreción clara, amarillenta, verdosa o con mal olorConsulta sin aplicar gotas por tu cuenta
Fiebre o mal estado generalEstá decaído, rechaza tomas o tiene fiebreConsulta el mismo día; en menores de 3 meses, una temperatura de 38 °C o más requiere valoración inmediata

Tocarse la oreja por sí solo no confirma una otitis. Un bebé también puede hacerlo por sueño, curiosidad, dentición o irritación de la piel. El diagnóstico se realiza observando el conducto y el tímpano.

Otitis externa y otitis media: no son lo mismo

  • Otitis externa: afecta a la piel del conducto auditivo. La humedad, el calor, el rascado y los bastoncillos pueden dañar esa barrera. Suele doler al tocar o mover la oreja.
  • Otitis media: está detrás del tímpano. Es frecuente tras catarros y no se produce simplemente porque haya entrado agua en un oído con el tímpano íntegro.

La diferencia importa porque el tratamiento no es el mismo. No reutilices unas gotas prescritas en otra ocasión ni las compartas entre hermanos.

Qué no hacer para sacar el agua

  • No introduzcas bastoncillos, gasas, pañuelos, dedos ni la esquina de la toalla.
  • No intentes retirar el cerumen: ayuda a proteger la piel del conducto.
  • No uses alcohol, vinagre, agua oxigenada, aceites ni mezclas caseras.
  • No pongas gotas secantes o antibióticas sin indicación profesional.
  • No dirijas aire caliente hacia el oído del bebé.
  • No tapes el conducto con algodón húmedo.

Las gotas secantes no son adecuadas en todas las situaciones. Los CDC advierten que no deben utilizarse si hay tubos de ventilación, perforación del tímpano, secreción u otitis externa. En un bebé, consulta antes de aplicar cualquier producto ótico.

Cómo prevenir la otitis de piscina

La prevención consiste en reducir la humedad prolongada y evitar lesiones en el conducto:

  • seca bien la parte externa después del baño;
  • facilita la salida del agua inclinando la cabeza hacia ambos lados;
  • cambia la toalla o el gorro si permanecen empapados;
  • no limpies el interior con bastoncillos;
  • no rasques el conducto aunque parezca que tiene agua;
  • respeta las indicaciones del pediatra u otorrino si tiene eczema, otitis repetidas, tubos de ventilación, una perforación o cirugía previa.

Un gorro que cubra las orejas puede reducir la entrada de agua. Los tapones no son obligatorios para todos los bebés y deben ajustar bien: una pieza pequeña, mal colocada o suelta puede ser un riesgo. Si el niño tiene antecedentes de oído, pide una recomendación adaptada.

Para la seguridad general en el agua, consulta nuestra guía de playa y piscina con bebés.

¿Puede bañarse si ya tiene dolor de oído?

Si hay dolor, secreción o una otitis diagnosticada, evita la piscina hasta que el profesional que lo ha valorado indique que puede volver. La Asociación Española de Pediatría recomienda no bañarse en piscinas durante el tratamiento de una otitis externa.

Mantén el oído seco y administra únicamente el tratamiento pautado. Las otitis externas suelen tratarse con gotas prescritas tras explorar el oído; los antibióticos por vía oral no son la solución automática.

Si necesita medicación durante un viaje, guarda las indicaciones y el prospecto con el botiquín de vacaciones del bebé.

Bebés con tubos de ventilación o tímpano perforado

Si el bebé lleva tubos transtimpánicos, tiene una perforación conocida o ha sido operado del oído, sigue la pauta de su especialista. No todas las actividades acuáticas ni todos los protectores implican el mismo riesgo, y la recomendación puede depender del procedimiento y del estado del tímpano.

En estos casos no uses gotas secantes y consulta si entra agua, aparece dolor o hay secreción.

Cuándo consultar con rapidez

Pide valoración médica si aparece:

  • dolor de oído, especialmente si aumenta o impide dormir;
  • secreción, pus o sangre;
  • hinchazón o enrojecimiento del oído;
  • disminución de la audición o sensación de taponamiento persistente;
  • fiebre, decaimiento, rechazo de tomas o vómitos;
  • síntomas que empeoran o no mejoran tras la pauta indicada.

Busca atención urgente si el bebé está muy somnoliento o cuesta despertarlo, tiene dificultad para respirar, una convulsión, rigidez de cuello, una hinchazón marcada detrás de la oreja o la oreja parece desplazada hacia fuera. En menores de 3 meses, una temperatura de 38 °C o más requiere valoración inmediata.

Si la fiebre es la duda principal, revisa también cómo medir la temperatura del bebé y cuándo consultar.

Preguntas frecuentes

¿El agua de la piscina causa siempre otitis?

No. La otitis externa se ve favorecida cuando el agua permanece en el conducto y altera su barrera, pero un baño aislado no implica una infección. Secar el exterior y dejar drenar el agua suele ser suficiente.

¿Puedo usar bastoncillos para secar el oído?

No. Pueden empujar el cerumen hacia dentro y producir pequeñas heridas que facilitan la inflamación o la infección.

¿Los tapones son necesarios para todos los bebés?

No. Pueden ser útiles en casos concretos, pero deben ajustar bien y no sustituir el secado exterior. Si hay tubos, perforación, cirugía u otitis repetidas, consulta al especialista.

¿Puedo poner gotas preventivas después de la piscina?

No por tu cuenta. Algunas gotas están contraindicadas si hay tubos, perforación, secreción u otitis. En bebés, cualquier producto ótico debe usarse con indicación sanitaria.

¿Puede volver a la piscina con otitis externa?

Es mejor esperar hasta completar la pauta y recibir el visto bueno del profesional. Durante el tratamiento se recomienda mantener el oído seco.

Fuentes consultadas

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